dijous, d’octubre 30, 2008

Nadal y Zara ayudan a vender deuda pública española

Por GEMA FERNÁNDEZ (SOITU.ES)
28-10-2008

Muchos os preguntaréis qué tienen que ver Rafa Nadal o Fernando Alonso con Emilio Botín y Amancio Ortega. Lo cierto es que no sé si alguna de estas estrellas del deporte se compra la ropa en Zara o guarda sus ahorros en el Santander, pero sí tienen algo en común, y es que ellos, junto a otros tantos deportistas y empresarios, han ayudado a transformar la 'imagen de marca' de España.

Los churros, la paella, el flamenco y los toros siguen siendo parte de nuestra cultura nacional, pero en el exterior también se nos conoce ya por nuestros logros deportivos, empresariales y financieros. Y eso puede ayudar al Estado a colocar los títulos de deuda pública que necesita emitir y vender en el extranjero para conseguir liquidez. Porque el fondo de hasta 50.000 millones de euros creado por el Gobierno para comprar activos financieros a la banca se financiará con esas emisiones del Tesoro Público.
La campaña internacional

In Spain we trust ("Confiamos en España") es el lema de la campaña internacional lanzada hace unas semanas por el Tesoro Público para convencer a los extranjeros de que inviertan en deuda pública española. Este lema, que parafrasea el que llevan inscritos los billetes de dólar (In God we trust, "Confiamos en Dios") se sobrepone sobre un collage de los rostros que aparecen en los billetes de un yen, una libra esterlina, un dólar y un riyal saudí. En la parte inferior se puede leer en inglés "España es una economía muy productiva, con una sólida posición fiscal. Compre deuda pública española y aproveche su alta liquidez con vencimiento de hasta 30 años". El anuncio recoge también que la deuda española goza de la máxima calificación que asignan las agencias que miden el riesgo crediticio, la AAA, que significa prácticamente riesgo cero.

Para Jorge Rodríguez, director general de BtoB Marketing, ésta es "una campaña agresiva y con fuerza, aunque quizás un poco arriesgada". En su opinión, la idea que se pretende transmitir es que España es un país en el que "se puede confiar", y no tiene nada que envidiar al resto. Esta confianza está basada en una historia de superación —una transición democrática ejemplar; la superación de la crisis económica de principios de los noventa; o la entrada en la Comunidad Europea con una inflación mínima— y en los "datos económicos", como refería ayer en Lima el Rey.

Pero España no es el único país del mundo interesado en emitir deuda. Y es que el endeudamiento es un instrumento habitual de la política monetaria y fiscal de los estados. Gracias a la compraventa de títulos de deuda pública, un estado puede aumentar o reducir la cantidad de dinero en circulación. Además, recurrir a la deuda externa posibilita los fondos necesarios sin menoscabo del ahorro nacional.

Los analistas consideran que las emisiones de deuda en Europa por los planes de rescate oscilarán entre los 200.000 y los 300.000 millones de euros, una cifra equivalente al 50% de lo que mueve el mercado primario en la zona euro. Las iniciativas del Gobierno de Gordon Brown elevarán la deuda pública británica del 44% al 50% de su PIB, según los expertos del país. El Estado español, por su parte, estima que la suya pasará del 37% al 42%, si se consume su plan de compra de activos. En los casos francés y alemán se auguran incrementos mayores.

La pregunta es: ¿Por qué elegir deuda española frente a la que emitan otros países?

Según Manuel Romera, director del sector financiero de la IE Business School, "porque el bono español paga 60 puntos más que el americano o el alemán". Y precisamente la rentabilidad es una de las dos variables que más tienen en cuenta los inversores. La otra, devenida por la inestabilidad actual de los mercados, es la seguridad.

Es aquí cuando entra en juego la imagen que del país se tiene en el exterior. En este sentido, Rodríguez nos pone sobre la pista de la fe en la "fortaleza financiera" de la banca española, que está "muy bien considerada" fuera de nuestras fronteras. "A nivel internacional se cree que las entidades financieras españolas no van a necesitar tanta ayuda estatal como las de otros países y que el reparto será mayor y no se concentrará en unas pocas entidades, como ha ocurrido en Estados Unidos con Fannie Mae y Freddie Mac, o en Alemania con el Hypo", explica.

Se ha discutido si España ocupa el octavo o el noveno puesto en el ranking mundial de las economías más evolucionadas. Dejando de lado si está por delante o por detrás de Italia, lo cierto es que nuestro país se encuentra en el 'top ten'. La pregunta obligada es si esta crisis está mermando la imagen de solvencia española en el exterior. Y la respuesta, según Rodríguez, es "no".

"Todos estamos unidos en el mismo drama financiero —sentencia este experto—. Es cierto que nuestro país ha pasado de cosechar grandes éxitos a nivel internacional, sobre todo en el sector inmobiliario, a caer en declive, pero eso está pasando en todo el mundo. La crisis internacional ha encubierto de alguna manera la desaceleración inmobiliaria española, aunque también ha hecho que ésta sea más fuerte de lo esperado", afirma. En opinión de Rodríguez, esto coloca a España en la misma situación que el resto de países: "Tenemos la misma credibilidad que los demás", sentencia.

Así las cosas, el Tesoro Público confía en captar inversores en el mercado internacional. Y éste no es un proyecto novedoso. "Todos los años por las mismas fechas hacemos una campaña similar en los principales medios económicos internacionales, como Financial Times y The Economist", no explica Paloma Bravo, la responsable de prensa del Tesoro. De hecho, en la propia web de este organismo público se explica que España ha sido un "participante activo" de los mercados de capitales internacionales "desde principios de los 80", y, como resultado, el Tesoro "está considerado un emisor soberano de prestigio y solvencia".

Es por ello que los títulos de deuda pública se han convertido en el objeto de deseo de los inversores de todo el mundo, hasta tal punto que las peticiones baten records y el Tesoro ha tenido que aumentar sus emisiones de deuda pública. Hasta la semana pasada, el Tesoro había colocado 39.618,58 millones de euros brutos, un 37,56% más que los 28.800 que estimaban. Para lo que resta de 2008, quedan todavía seis emisiones más a plazos de entre 3 y 30 años, por lo que se podrían superar los máximos hasta la fecha de 1999, de 44.990 millones.

Este resurgir de los títulos públicos es una buena señal para el Estado, ya que le permite ser optimista de cara a las futuras emisiones de deuda, pero también refleja el pánico y la desorientación que inunda a buena parte de los que operan en el mercado, lo que explica los altibajos de las bolsas de todo el mundo.
¿Quién lo paga?

Los responsables políticos de los distintos países asumen que habrá un aumento de las partidas presupuestarias para pagar los intereses de la deuda, pero también creen que será algo pasajero, ya que sostienen que ésta volverá a bajar cuando la crisis afloje. Será entonces cuando puedan vender en el mercado las participaciones de los bancos o los activos de las entidades, amortizar la deuda e, incluso, ganar dinero.

Esta falta de preocupación por el incremento de la deuda, al menos en el caso español, está justificada, según los expertos. "Nuestro nivel de deuda es menor que el de muchos otros países europeos, y hay poca deuda pública española circulando por los mercados internacionales", comenta la portavoz del Tesoro. Y Romera añade que "aunque la deuda española se situase en el 42%, seguiría por debajo de la de otros países, como Italia, donde representa el 100% del PIB". Además, este experto recuerda que la deuda española ha llegado a estar en el 60%, pero las privatizaciones ayudaron a rebajarla.

Sin embargo, se calcula que estas emisiones de deuda tendrán un coste financiero anual de 3.000 millones de euros para las arcas españolas. Pero el vicepresidente económico, Pedro Solbes, invita a la calma. Ha manifestado que este plan para buscar liquidez no tendrá un sobrecoste para los españoles, ya que se financiará con los intereses que como prestamista asuma el Tesoro.

Según el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, tanto China como los fondos soberanos árabes estarían interesados en la deuda pública española. Pero como "las palabras se las lleva el viento", mejor tener hechos que inviten a la confianza. Y uno de ellos es, según el director general de BtoB Marketing, publicitar el hecho de que grandes personajes de la vida pública invierten en el Tesoro español. En su opinión, el impulso definitivo para la campaña de marketing iniciada por el Estado para vender deuda pública, tanto dentro como fuera del país, podría venir de la mano de nombres como Amancio Ortega y Manuel Jove, entre otros. Ellos han apostado por el Tesoro, ¿y tú?

diumenge, d’octubre 26, 2008

"Ecuador actuará con responsabilidad con el servicio de su deuda"

El Universo
Octubre 26, 2008

Ecuador actuará con responsabilidad con el servicio de su deuda mientras determine una línea de acción respecto a los casos de “ilegitimidad” de sus pasivos, que deberán ser reparados de acuerdo con lo que corresponda al país, dijo ayer la ministra de Finanzas, María Elsa Viteri.

Las autoridades esperan el informe definitivo de la comisión conformada en el 2007 para auditar la deuda externa, a fin de adoptar acciones legales y “reparar” los procesos de endeudamiento observados.

“Nosotros vamos a actuar como le corresponde a cualquier Estado responsable. No voy a decir si vamos a declarar o no nulidades porque estamos analizando. Ahora el país es soberano y va a actuar de acuerdo con los hechos, a lo que corresponda”, dijo la funcionaria a la agencia Reuters.

“Lo ideal para el Ecuador sería que las cosas queden en su sitio”, agregó la Ministra en la cita binacional de los mandatarios de Ecuador y Perú.

En un informe preliminar, la comisión ha señalado que los bonos Global 2012 y 2030, y créditos bilaterales y multilaterales negociados por gobiernos anteriores habrían sido conversados en términos fraudulentos o lesivos para los intereses del país.

dilluns, d’octubre 20, 2008

Los empresarios españoles en Cuba piden que se reanude el crédito a la exportación

Los empresarios españoles con intereses en Cuba consultados por Americaeconomica.com esperan que la nueva disposición mostrada por Madrid en las relaciones económicas bilaterales que mantiene con La Habana se cristalice en la reanudación del Seguro de Crédito a la Exportación que proporciona el CESCE.

La cobertura se interrumpió en el año 2000 ante los reiterados incumplimientos de los pagos por parte de la Isla. Una circunstancia que dejó sin protección a muchas pequeñas y medianas compañías españolas de sectores como la maquinaria, los equipos y generadores eléctricos, las manufacturas de hierro, los repuestos, los productos de consumo o materiales de construcción, que lideraban las exportaciones en sus sectores y perdieron cuota de mercado ante el empuje de empresas europeas como las alemanas o francesas que sí contaban con el apoyo de sus compañías oficiales de seguros de crédito.

La reanudación de la cobertura CESCE es una de las opciones que maneja el Gobierno español, según confirmó el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, durante una rueda de prensa conjunta en la capital de España con su homólogo cubano Felipe Pérez Roque.

En la misma conferencia, Moratinos desveló también que España ofrecerá una línea de crédito a la Isla, que oscilaría entre los 50 y los 100 millones de euros, para ayudar a este país a superar los devastadores efectos de los huracanes Ike y Gustav. Aunque todo sigue pendiente de la deuda bilateral que supera los 1.500 millones de euros.

Sin embargo, vuelve a haber esperanza en el sector después de que Moratinos mostrara su satisfacción por los avances en las negociaciones y la cercanía de un acuerdo que “no estaría basado ni en un canje ni de una condonación porque el Gobierno cubano quiere pagar", según aseguró el ministro español. Los detalles sobre el plan de reestructuración se concretarán en la visita de una delegación cubana que llegará a España la próxima semana.

Además, la secretaria de Estado de Cooperación, Soraya Rodríguez, ha viajado a Cuba para estudiar la aplicación de un plan de ayuda extraordinaria de 24,5 millones de euros para los próximos dos años.

En la misma rueda de prensa, Miguel Angel Moratinos, aseguró que el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha aceptado la invitación realizada por el mandatario cubano Raúl Castro para realizar una visita oficial a La Habana el próximo año.

Un anuncio que posteriormente relativizaría el líder socialista al dar a entender que aún no había fechas, ni plazos ni se podía asegurar en qué momento tendría lugar el viaje. Pero, mientras las agendas se ajustan o no se ajustan, la diplomacia española parece haber consolidado alguno de los avances que aparecieron por primera vez cuando el ministro de Exteriores pasó por Cuba el pasado año.

Por ejemplo, la continuidad de una mesa de negociación política que se instauró entonce ya ha funcionado hasta ahora, aunque siempre con la máxima discrección de ambas partes con respecto a los contenidos que se abordan. Moratinos también confirmó que la próxima reunión sobre el diálogo político a ambos lados del Atlántico tendrá lugar en La Habana durante la segunda quincena de enero.

dilluns, d’octubre 13, 2008

Ecuador entierra al neoliberalismo

Por: Hedelberto López Blanch

Ecuador se convirtió en los últimos años, antes de la llegada del presidente Rafael Correa al poder, en uno de los fracasos más sonados de la aplicación de políticas económicas neoliberales en América Latina, impuestas por los organismos financieros internacionales con la anuencia de los gobiernos estadounidenses. Los problemas creados por el neoliberalismo y el libre comercio persiguieron como un fantasma a los gobiernos ecuatorianos precedentes, motivaron la caída de tres presidentes (Jamil Mahaud, Abdala Bucaram, Lucio Gutiérrez), abrieron el camino para el mandato de Correa y permitieron la aprobación el pasado 29 de septiembre de una nueva Constitución, mediante un referendo nacional sancionado por el 64 % de la población.

Antes de la asunción de Correa a la presidencia, en enero de 2007, un informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) aseguraba que Ecuador era un país con desarrollo humano bajo y ocupaba el lugar 94 entre 173 naciones. El PNUD alertaba que el crecimiento de la pobreza se encontraba íntimamente relacionado con el aumento de la desigualdad en la distribución del ingreso pues 20 % de la población más pudiente absorbía 60 %, mientras 25 % de las personas más desposeídas solo recibía alrededor del 4 % del Producto Interno Bruto (PIB).

En esta nación andina, que exporta petróleo, banano, camarón, cacao y café, alrededor del 74 % de sus 14 millones de habitantes, viven en la pobreza debido a que la mayoría de esos dividendos van a parar a manos de las transnacionales y de los negociantes nacionales privados. Otro documento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señalaba que a principios de 2007, el gasto de salud por habitantes en un año se ubicaba en solo 20 dólares, uno de los más bajos del continente.

A los servicios de atención médica solo tenían acceso cerca de la mitad de la población, mientras que 60 % carecía de drenaje en sus viviendas y 45 % no disponía de agua potable, situación que ha ido mejorando en el último año al extender Correa los presupuestos para programas sociales. El índice de desempleo y subempleo, alcanzaban unidos, la astronómica cifra del 46 % de la población económicamente activa y por lo tanto se hacía necesario crear nuevas fuentes de trabajo.

En esa fecha, Ecuador tenía una de las deudas más caras de la región pues gran parte del débito externo se encuentran con tasas de interés de 12 % (bonos globales 2012 que reemplazaron a los bonos Brady) por lo que el servicio o pago del mismo es oneroso para el país al restarle recursos para los sectores sociales. El presupuesto del Estado había sido elaborado para privilegiar el pago de la deuda externa en desmedro del área social, lo cual afectaba paulatinamente los sectores más pobres del país. Lucio Gutiérrez, quien siguió al pie de la letra las recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI), recortó varios presupuestos sociales. En educación pasó de 638 millones de dólares en 2004 a 464 millones en 2005, lo cual provocó que miles de niños no accedieran a las aulas; en salud, de 323 a 211 millones de dólares en el mismo período; para el desarrollo agropecuario la cifra de 151 millones se bajó a 71 millones de dólares con la consecuente recesión agrícola. Sin embargo, el destituido presidente hizo lo imposible por cumplir con la deuda pública y externa (punto exigido por el FMI) a la que dedicó cerca del 40 % del presupuesto nacional.

A sólo 11 meses en la presidencia, Correa presentó al Congreso la Proforma Presupuestaria para 2008 que ascendió a 10 millones 357 650 dólares, un 6 % mayor que el de 2007. En la Proforma se asignaron mayores porcentajes para el Tesoro Nacional (3. 861 millones de dólares; 37,3 %); Educación y Cultura (1. 536,1 millones; 14,8 %), superior en 108,1 millones (7,6 %) al presupuestado del 2007; Salud (728.5 millones; 7 %), mayor en 80.8 millones de dólares al de 2007 (12,5 %); Bienestar Social (5,2 %) y Comunicaciones (6,4 %).

La nueva Constitución aprobada, con amplio perfil nacionalista y progresista, aumenta el poder del Estado sobre la economía y el Ejecutivo. La Carta Magna permitirá al Estado ostentar más control y participación en sectores estratégicos como petróleo, minas, telecomunicaciones, agropecuario y agua. Sustituye la definición de “economía de mercado” esgrimido por las recetas neoliberales del FMI y del Banco Mundial, por una de “economía solidaria”.

Asimismo, el Banco Central pierde su autonomía, y la política monetaria pasa a ser atribución del presidente, a la par que le permite limitar y regular monopolios y oligopolios en el sector privado. La nueva Constitución autoriza la expropiación de bienes por causa de utilidad pública o interés social y prohíbe celebrar contratos con cláusulas de arbitraje internacional. El documento enfatiza que se propiciará el intercambio “justo” y “complementario” de bienes y servicios.

En cuanto a la deuda -una de las cuestiones que más ha golpeado a la economía ecuatoriana- crea el concepto de “ilegitimidad” e “ilegalidad” para la deuda externa, que daría al mandatario un soporte legal para detener el pago de algunos tramos de sus pasivos. El presidente Correa ha expresado en varias oportunidades que dará prioridad al gasto social frente al pago de los tenedores de bonos con el lema “la vida antes que la deuda”.

Otra de las prerrogativas que ostentará el Estado es la de expropiar tierras no productivas para redistribuirlas entre la población, prohíbe los latifundios y las semillas genéticamente modificadas, con excepción de algunos granos autorizados por el presidente. El triunfo de la nueva constitución ecuatoriana, sancionada por las dos terceras partes de su población, es el resultado de las nefastas políticas neoliberales que proliferaron por América Latina, llenando de miseria y pobreza a grandes masas, que hoy apuestan por un orden social más justo y de integración regional.

Fuente: Opciones

dilluns, d’octubre 06, 2008

La deuda exterior de España pulveriza otro récord y supera por primera vez los 1,6 billones de euros

Por: Carlos Sánchez (www.cotizalia.com)

Definitivamente, la crisis financiera internacional le ha pillado a España en el peor momento. O con el pie cambiado, como se prefiera. Los mercados están secos por falta de liquidez, pero la deuda externa del país no para de crecer. Hasta el punto de que, según los últimos datos que obran en poder del Banco de España, supera por primera vez el umbral de los 1,63 billones de euros. Es decir, prácticamente el 160% del Producto Interior Bruto.

Se trata del porcentaje más alto jamás alcanzado por la economía española, y para hacerse una idea de lo que representa su evolución hay que tener en cuenta que hace apenas cuatro años (en el segundo trimestre de 2004) el endeudamiento exterior equivalía a 859.825 millones de euros, prácticamente la mitad que ahora en términos absolutos.

La deuda externa de un país, tal como la define el Fondo Monetario Internacional (FMI), comprende los saldos de todos los pasivos frente a no residentes que dar lugar a pagos por amortización, por intereses o por ambos conceptos. Incluye, por lo tanto, todos los instrumentos financieros, excepto las participaciones en el capital y los derivados financieros, ya que estos instrumentos no suponen, necesariamente, la realización de pagos. La deuda viene a significar, por lo tanto, el saldo vivo de los préstamos pendientes de pago (tanto a corto como a largo plazo), y que anualmente se reflejan en el déficit de la balanza de pagos, que tan sólo en 2007 aumentó hasta representar el 10% del PIB. Es decir, 106.201 millones de euros. Año tras año, la bola de nieve ha ido creciendo hasta alcanzar esos 1,63 billones de euros. Dicho en términos más directos. la deuda externa refleja la diferencia entre lo que un país produce y lo que gasta. Y lo cierto es qaue este país ahorra anualmente alrededor del 20% del PIB, pero invierte algo más del 30%, lo que da lugar a ese desequilibrio.

El banco central presenta los datos de deuda exterior en términos brutos, pero si se descuenta lo que a España le adeudan (ya que también es una nación acreedora) el resultado es, igualmente, preocupante. Según los datos oficiales, la posición de inversión internacional (saldo entre los activos y los pasivos) se sitúa en 859.300 millones de euros, cifra jamás alcanzada por la economía española. Este es, realmente, el dinero que España debe devolver a sus acreedores (más los intereses correspondientes) en los plazos convenidos, lo que explica las crecientes dificultades de los agentes económicos para captar ahorro en un contexto de restricción del crédito.

Apelacióin al Banco Central Europeo

Se trata de una cifra extraordinariamente elevada teniendo en cuenta que hace apenas doce meses el saldo entre lo que España debía en el exterior y lo que le adeudaban ascendía a 741,400 millones de euros, lo que significa que en solo un año los nímeros rojos han crecdo en 118.000 millones de euros.O lo que es lo mismo, el 17% del Producto Interior Bruto, Y todo ello en un contecto de restricción del crédito, lo que pone de manifiesto las elevadas necesidades de financiación que tiene la economía española para seguir funcionando. De hecho, si se exceptuan las operaciones del Banco de España.la posición de inversión internacional de España supera ya los 925.000 millones de euros, lo que explica que las entidades financieras acudan cada vez con mayor asiduidad al Banco Central Europeo (BCE) con el fin de obtener liquidez. Y lo que es todavía peor, a tipos de interés cada vez más elevados.

Un dato refleja mejor que ninguna otra cosa lo que está sucediendo. La apelación al BCE ha sido irrelevante en los últimos años, inferior a los 126 millones de euros durante 2004 y 2005, ya que las entidades emitían en los mercados financieros sin poblema alguno para colocar sus emisiones (principalmente cédulas hipotecarias). Pero en el segundo trimestre de este año, se ha demandado a la autoridad monetaria 12.326 millones de euros. Para hacerse una idea de lo que está creciendo esta rúbrica hay que tener en cuenta que en el primer trimestre se llegó a 1.855 millones de euros, es decir, 6,6 veces menos que ahora.

De la deuda exterior de España, poco más del 12% -unos 196.000 millones de euros- corresponde a las Administraciones Públicas, el resto se localiza en el sector privado, principalmente en depósitos a corto plazo (399.000 millones de euros). En un contexto de liquidez y teniendo en cuenta que España forma parte de una unión monetaria, la existencia de un elevado endeudamiento exterior no es un problema importante a corto plazo, salvo que las circunstancias cambien, como ocurre actualmente, en que el crédito está racionado, lo que provoca estrangulamientos financieros y limita el crecimiento económico por falta de dinero. Un escenario que sólo puede ser combatido aumentando la productividad.

divendres, d’octubre 03, 2008

Las estafas no se pagan

Por: Por Armando Mouzo, Ruth Werner

A un mes de anunciar que Argentina iba a pagar 7.000 millones de dólares al Club de París la presidenta acaba de poner su firma a la Carta de Intención con los bancos Barclays, Citibank y Deutsche, para también “honrar”, de ahora en más, a los “fondos buitres”. En la refinanciación con los bonistas la deuda se incrementa por el canje al menos en otros 10.000 millones de dólares. El verso de Néstor Kirchner de que nos íbamos “desendeudando” y que la deuda ya no era un problema se demuestra una artimaña. Esta vuelve al centro de la escena con todo su peso.

El momento para pagar no podía ser más “oportuno”. Los Kirchner decidieron reverenciar al capital financiero internacional para “reinsertarse en el mundo” y ganarse el favor de los “mercados” justo en el medio de una de las bancarrotas más grandes de la historia del capitalismo, los bancos están quebrando, se desploman las bolsas, el crédito está cancelado, y la clase política norteamericana, ya no sabe qué hacer para apagar el incendio y articular un plan “coherente” para salvar a la gran banca internacional.

¿Qué se le paga al Club de París?

La deuda que Cristina Kirchner cancelará al Club de París fue en gran parte originada por la dictadura militar genocida. Este sólo dato debería dar idea de qué es lo que se paga, sobre todo si se dice defender los derechos humanos. Pero además es un fraude, uno de los tantos que conforman esa gran estafa contra el pueblo que es la deuda externa argentina.

Uno de los créditos reclamados por Holanda que integran la deuda al Club de París es un delito liso y llano. Es el caso del gasoducto Central Oeste proyectado por la firma holandesa Nacap B.V, accionista del consorcio Cogasco SA, entidad creada por la dictadura para la construcción de dicha obra. Los fondos jamás llegaron al país pero quedaron asentados como deuda de Gas del Estado en forma de créditos solicitados a bancos de Europa y Japón.

El resto de lo que se debe al Club de París fue contraído por los distintos gobiernos de esta democracia para ricos desde 1983 en adelante. Para nombrar tan sólo otro caso fraudulento incluido en esta deuda podemos remontarnos al año 2000. España otorgó un crédito de 982,5 millones de dólares para financiar el “blindaje” del gobierno de De la Rúa y Cavallo. Como se sabe, el famoso “blindaje” precedió la fuga acelerada de capitales, paso previo a la debacle económica del 2001.

La bandera del no pago

El gobierno de los Kirchner tiene el honor de ser quien más ha pagado a los acreedores externos: 25.000 millones de dólares. Además, en este año Cristina le entregará a los pulpos financieros internacionales 4 veces más que lo destinado a la educación, 8 veces más que a la salud y 16 veces lo destinado a vivienda. El presupuesto para el 2009 prevé que pueden utilizarse las reservas para cancelar nuevos pagos de deuda externa.

La sumisión a los organismos financieros internacionales tiene el beneplácito de los opositores de la Coalición Cívica, Macri, o Duhalde que sólo han dicho que estas decisiones tienen que “pasar por el Congreso”. Hoy como ayer siguen siendo cómplices del pago de esta deuda ilegítima.

Mientras se despilfarran los recursos para favorecer al capital financiero internacional a nuestros jubilados se les niega el 82% móvil, el sistema público de salud está en ruinas, los docentes pelean por aumentar sus magros salarios y los estudiantes secundarios y universitarios salen a la calle por más presupuesto para la educación.

Desde el PTS luchamos para que los trabajadores y los jóvenes, las organizaciones obreras y estudiantiles combativas y los partidos de izquierda tomen en sus manos la lucha contra el pago de la deuda externa y la ruptura de los compromisos con los banqueros acreedores.

dimecres, d’octubre 01, 2008

Si hay crisis en Ecuador se suspenderá el pago de la deuda externa

Quito, 29 de septiembre. Ecuador, donde una comisión realizó una auditoria de la deuda externa contraída, no dejará de cumplir con sus compromisos “si las condiciones del país lo permiten”; no obstante, si hay crisis el gobierno dará prioridad al gasto social, afirmó hoy el presidente Rafael Correa, quien advirtió además que “se tendrán que ir” las compañías petroleras extranjeras que no inviertan en el país.

Correa se refirió directamente a las quejas de la empresa española Repsol-YPF, que sostiene que ha perdido dinero desde que el presidente elevó las tasas de tributación sobre los ingresos extraordinarios, derivados de la reciente carrera alcista del petróleo.

“Las condiciones están muy claras, sobre la mesa, y corresponderá a Repsol decidir si quiere renegociar sus contratos”, dijo el mandatario en una conferencia de prensa, luego de recordar que antes de que su gobierno elevara los impuestos sobre ingresos extraordinarios, las petroleras “no le dieron un real al país” por los elevados precios del crudo.

Un día después del referendo constitucional que plantea la “ilegitimidad” e “ilegalidad” de la deuda externa, el presidente destacó que en caso de crisis económica se mantendrá el presupuesto para la salud, la educación, las carreteras o las centrales eléctricas, y que el servicio de la deuda será suspendido.

La semana pasada, Correa recibió un informe de la comisión encargada de revisar los términos de la contratación del débito de 10 mil 81 millones de dólares y dijo que le “hirvió la sangre” cuando leyó el documento. El reporte estableció que algunas cantidades son “ilegítimas”.

Contabilizado 93.61 por ciento de los votos, el sí a la nueva Constitución contaba con 63.98; es decir, cuatro millones 439 mil 324 sufragios. El gobierno ecuatoriano recibió felicitaciones por la consulta del domingo de Estados Unidos, Colombia, Bolivia y la Unión Europea, entre otros.